Había una vez una hermosa princesa llamada Carolina que estaba harta de la guerra.Un día la guerra comenzó y la princesa Carolina se puso una armadura, cogió una espada, un escudo, un caballo y algo que tenía guardado en el armario de su habitación y se marchó.
La princesa se fue y pensó ¿las damas querrán venir? Dio media vuelta y fue a preguntárselo.Le dijeron que sí pero con una condición: si las descubrían la culpa la tendría Carolina.
Las damas y la princesa, escondiéndose, fueron persiguiendo a los caballeros y así descubrir dónde estaba el punto exacto donde comenzaría la guerra.
Cuando llegaron, la guerra estaba punto de empezar pero ellas la detuvieron: ¡La guerra se convirtió en un juego de ajedrez!
La princesa y las damas enseñaron a los caballeros y en aquella batalla nadie perdió la vida.
La princesa, muy contenta porque la guerra se acabó fue al reino a contárselo a sus padres el rey y la reina.
Luna y Patricia (3º )